Como hacer compost

La elaboración y utilización de compost es fundamental en la jardinería orgánica. El compost es también una aportación en el cuidado del planeta ya que para su elaboración se utilizan además de residuos del propio jardín, residuos orgánicos, papel, algodón, etc. De los residuos orgánicos domésticos puedes utilizar entre un 35 y 40% para su elaboración.

Utilización del compost y como hacerlo 

Su utilización es indispensable para proveer al suelo de nutrientes que harán que tus plantas se muestren más esplendorosas. También es apto para utilizar en las plantas que tengas en macetas. Aunque a priori puedas considerar la elaboración de compost complicada, solo necesitas conocer que ingredientes son los adecuados y un lugar donde dejar que la naturaleza haga el resto.

Aunque el compostaje admite prácticamente cualquier desperdicio orgánico hay que evitar utilizar restos de carne, productos lácteos y alimentos cocinados porque en su putrefacción es muy probable que atraigan a insectos no deseados. Los mejores resultados se obtienen con la mezcla equilibrada de ingredientes. Este aspecto lo dominarás con la experiencia, pero como norma básica general utiliza la misma proporción entre «verdes» y «marrones».

Los verdes son ingredientes ricos en nitrógeno y entre ellos se encuentran restos del corte de césped, cascaras de verduras, restos de infusiones (incluida la bolsita), posos de café, malas hierbas y estiércol de animales herbívoros. Ojo, si utilizas malas hierbas ten cuidado de que no tengan semilla. De lo contrario se puede echar todo a perder. Ingredientes como los restos de césped o las malas hierbas se pudren rápidamente y actúan con acelerantes pero producen mal olor.

Los ingredientes «marrones» son ricos en carbono y su putrefacción es más lenta dando mayor cuerpo al compost. Entre ellos se encuentran las hojas periódicos, libros, etc. (siempre que utilicen tintas en blanco y negro), envases de cartón, paja, podas leñosas (es conveniente picarlas o en su defecto trocearlas lo más menudo posible), serrín y virutas.

Las hojas son idóneas para utilizarlas como lecho. También se pueden utilizar fibras naturales como la lana o el algodón, pelo y cáscaras de huevo trituradas. Lo que no se debe añadir al compost son alimentos cocinados, restos de carnes y pescados, restos de carbón y heces de carnívoros. Otro aspecto importante es el espacio y lugar donde vamos a hacer el compost.

Aunque no se necesita ningún recipiente especial para la elaboración de compost, un cajón de madera o simplemente hacer un montón de basura y taparlo con plástico, los contenedores específicos disponibles en el mercado te facilitarán la tarea ya que reúnen las condiciones necesarias: facilidad de acceso, no tienen huecos laterales y disponen de tapa. En cuanto el lugar idóneo para colocar el recipiente del compost lo mejor es un sitio a la sombra o semisombra, directamente sobre el suelo y separado de posibles fuentes de agua.

Para empezar procura llenar el contenedor de compostaje la primera vez hasta unos 30 cm. de altura. Después añade desperdicios según vayas teniéndolos. Hay que ser previsor pues el compost acabado puede llegar a tardar hasta un año. Para acelerar el proceso crea espacios de aire echando cartón o papel arrugado, esto además proporciona un buen drenaje.

También hay que remover todo el contenido del contenedor de vez en cuando para orear y homogeneizar el compost. Cuanto más veces lo remuevas más rapidamente tendrás el compost de servicio. Si observas que está demasiado seco humedécelo un poco. Cuando adquiera un color marrón oscuro estará listo, aunque es conveniente que le dejes madurar más o menos un mes para que sea de mejor calidad.

Sugerencias

Las hojas de otoño se pueden agregar al compost, pero son idóneas para hacer como mantillo. Introducir las hojas mojadas en bolsas de plástico negro. El mantillo está listo para usar después de un año o dos.

Las malas hierbas perennes como enredaderas o caledonias no son buenas para echarlas al compost. Sin embargo se pueden mezclar con cesped dentro de una bolsa y esperar unos meses hasta que fermenten. Después si se pueden añadir al compost.

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