Pavimentos continuos de microcemento

Los suelos continuos realizados con microcemento aunan. Tal vez, la versatilidad, belleza decorativa, limpieza en obra y posibilidad de personalización gracias a una amplia gama de colores. El microcemento está formado por cemento, áridos, catalizadores, colorantes y resinas sintéticas que le confieren una alta resistencia mecánica. El microcemento se puede aplicar sobre muchos tipos de superficie siempre que sean estables. Puede aplicarse sobre pavimentos cerámicos ya existentes, y en paredes sobre azulejos. Los pavimentos realizados con microcemento son pavimentos continuos por lo que no tienen juntas y son homogéneos. Tienen la ventaja sobre otro tipo de reformas en suelos y paredes de que no producen escombros.

Aplicación de microcemento

Para una correcta aplicación de microcemento se requiere elaborar el trabajo en diferentes etapas. La primera se basa en la preparación de la superficie sobre la que se va a aplicar el microcemento. En una segunda fase debemos aplicar microcemento base, lo siguiente sera el microcemento de acabado para terminar con el sellado definitivo.

Consejos al momento de aplicar micromento

Las superficies sobre las que se va a aplicar microcemento deben estar bien niveladas. Si es necesario debemos aplicar una pasta niveladora. Es aconsejable lijar toda la superficie y eliminar minuciosamente todas las partículas de polvo. En la aplicación de microcemento sobre superficies no porosas, como pavimentos cerámicos y azulejos, es necesario la aplicación de un catalizador de adherencia. También es aconsejable colocar una malla de fibra de vidrio para que el revestimento tenga elasticidad ante las dilataciones y contracciones propias de cualquier material. Esta malla evitará posibles fisuras en el microcemento.

Mezcla el microcemento con el adhitivo en la proporción especificada por el fabricante y remuevelo con una batidora en una velocidad lenta. Debe quedar una masa compacta y sin grumos. Es aconsejable que el color de la pasta base sea el mismo que el del microcemento de acabado para evitar veladuras de color.

Vierte una parte sobre el suelo y esparcelo con una llana procurando levantarla lo menos posible. Extiendelo bien, ten en cuenta que el grosor total una vez terminado la pavimentación es de unos 3 mm. Cuando seque lija toda la superficie con lija fina y limpiala concienzudamente. Aplica una segunda capa de microcemento base siguiendo el mismo procedimiento. En estas manos de microcemento debe quedar cubierta la malla de fibra de vidrio.

A continuación aplicamos el microcemento de acabado. El procedimiento es similar y tambien se debe lijar, esta vez con lija muy fina, entre capa y capa. Trancurridas al menos 24 horas procederemos a la aplicación del sellador o tapaporos. Sobre el sellador aplicamos el acabado que deseemos dando dos o tres manos, ya sea hidrolaca, poliuretano o sencillamente cera.

 

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